Resultados macroeconómicos en África
En 2008, el crecimiento del PIB en África alcanzó el 5,7 por ciento, frente al 6,1 por ciento de 2007. Por tanto, fue éste el quinto año consecutivo de crecimiento superior al 5,5 por ciento. Sin embargo, se espera que el impacto de la crisis económica actual reduzca las tasas de crecimiento hasta el 2,8 por ciento en 2009, menos de la mitad del crecimiento medio alcanzado durante los últimos cinco años. El FMI concluyó que, durante los últimos 30 años, una desaceleración del 1 por ciento en el mundo había tenido como consecuencia una caída del 0,5 por ciento en África Subsahariana, con lo cual, cualquier deterioro posterior de las condiciones económicas mundiales podría reducir aún más las perspectivas de crecimiento para África en 2009 y 2010 . El proceso continuado de integración del continente en la economía mundial, que ha tenido lugar durante los últimos 15 años, ha incrementado la vulnerabilidad de África ante notables caídas de los flujos financieros, tal como la inversión extranjera directa, el crédito comercial y las remesas, así como las reducciones en los ingresos por exportaciones. Una caída, mayor que la prevista, de estos flujos sin duda tendrá un efecto negativo en el crecimiento africano. Por otra parte, el impacto de estos efectos negativos podría compensarse, al menos en parte, con la adecuada gestión macroeconómica que han llevado a cabo la mayoría de los países africanos durante la pasada década (Véase Cuadro 7) y al incremento de las relaciones comerciales con China, India y otras economías emergentes. Asimismo, más del 60 por ciento de la población vive en áreas rurales, que son dependientes de la producción local de alimentos, con lo cual en cierta medida son menos vulnerables a impactos externos.



