Innovación y TICs en África
Para poder impulsar una revolución en las comunicaciones, África necesita disponer de PC, ordenadores portátiles, cables de fibra óptica y teléfonos móviles. Esta revolución demuestra que ningún sistema de nuevas tecnologías o Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se ajusta a todo el mundo globalizado. Las empresas y los Gobiernos deben adaptarse a las personas que desean teléfonos acordes a sus recursos, en muchas ocasiones, limitados.
Las líneas telefónicas fijas nunca han sido de uso generalizado en los hogares de África. La combinación de pueblos remotos con esparcidas ciudades pobladas de familias con bajos ingresos ha superado la capacidad de las empresas que se encuentran en condiciones de desplegar fácilmente cables de cobre a través de Europa y Norteamérica.
El teléfono móvil, fácil de transportar y con una infraestructura más económica, ha encabezado la revolución de África. Es el único continente en el que las ganancias por telefonía móvil son superiores a las que generan las líneas fijas. Ha experimentado el crecimiento más rápido del mundo en cuanto al índice de uso de telefonía celular, al tiempo que los Gobiernos han cosechado beneficios a través de mayores recaudaciones de impuestos. Los habitantes de aldeas y de ciudades muy pobladas desean realizar llamadas y enviar mensajes de texto o SMS a precios asequibles. Por eso, las empresas de telecomunicaciones están ofreciendo, como primicia mundial, paquetes de roaming gratuito entre países, así como la tecnología necesaria para satisfacer la demanda. Se ha creado una banca electrónica y se han ofrecido precios de mercado en los mensajes de texto a los agricultores.
Por lo tanto, en África se ha comprobado que la telefonía móvil se puede adquirir y operar aún teniendo bajos salarios. Por el contrario, el alcance de Internet ha sido muy lento y el acceso general a los servicios de TIC se ha desarrollado mucho más despacio que en el resto del mundo; el presente informe analiza los obstáculos que impiden el crecimiento. La crisis económica global, la falta de conexión con el resto del mundo, la inadecuada regulación que impide que se extiendan modelos empresariales innovadores y la financiación, son factores que deben ser estudiados. África necesita contar con las capacidades necesarias para incorporar la innovación a través de la revolución electrónica al estilo africano.
La Estrategia de Lisboa de la Unión Europea ha identificado los factores clave para una rápida incorporación de la nueva tecnología, como por ejemplo, los gastos en Investigación y Desarrollo (I+D), las reformas estructurales y la desregulación del mercado de trabajo. Asimismo, es crucial para la Estrategia poder mejorar la educación para acelerar el cambio hacia la economía del conocimiento e impulsar el crecimiento.
Actualmente, en África, se cree que el conocimiento no sólo proviene de la I+D, sino también de la interacción de prácticas y costumbres autóctonas con la nueva tecnología, lo cual puede inspirar la creación de nuevos productos y servicios, tales como la banca electrónica. La liberalización ha contribuido a sostener esta tendencia. Las grandes empresas, como Intel, Microsoft y Nokia han recurrido a antropólogos para que trabajen en colaboración con los nativos de África con el fin de desarrollar nuevos servicios.
Siguiendo las tendencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y las de los países de América Latina, las políticas relativas a tecnología de la información y las comunicaciones se están integrando en programas más amplios de ciencia, tecnología e innovación de África. En la cumbre de la Unión africana de 2007 (UA) se adoptó un plan de acción en ciencia y tecnología. La Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD) también está desarrollando un programa en este campo. La cumbre de la UA ha solicitado la colaboración de la Organización Educativa, Científica y Cultural de la ONU (UNESCO). Actualmente, la OCDE, la UNESCO y el Banco Mundial se encuentran en conversaciones. La UNESCO está desarrollando un plan de ciencia, tecnología e innovación en veinte países. Asimismo, coordina los esfuerzos de las Naciones Unidas (ONU) a través del Grupo de Ciencia y Tecnología de la ONU para respaldar a NEPAD (véase el Cuadro 1 de la Comisión Económica de la ONU para África, UNECA). Los países están impulsando sus propios programas, algunos en colaboración con organizaciones internacionales. Tanzania ha elaborado un programa de ciencia y tecnología junto con la UNESCO y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO). Asimismo, Kenia, Mozambique y Sudáfrica han puesto en marcha ambiciosos programas; mientras que Argelia, Botsuana, Mauricio y Ruanda han establecido el objetivo de convertirse en centros regionales de tecnología de la información y las telecomunicaciones.
Algunos defensores de la ciencia y la tecnología sostienen que la innovación no constituye una gran prioridad cuando las naciones donantes utilizan sus políticas para ejercer presión. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU no mencionan explícitamente a la innovación, pero reconocen su importancia por medio de otros indicadores relacionados con el acceso a la tecnología como, por ejemplo, el número de líneas fijas, suscriptores de teléfonos móviles y usuarios de Internet. La mayoría de los Documentos Estratégicos para la Reducción de la Pobreza (DERP) sobre los países altamente endeudados, no hacen un uso integrado de las innovaciones ni de las políticas de la tecnología de la información y las comunicaciones, a menos que exista un sólido apoyo local. En Ghana, por ejemplo, con el respaldo de la Universidad de Ciencia y Tecnología Kwame Nkrumah, la innovación ha sido incluida en los DERP del país. Los 47 países reseñados en este AEO cuentan con políticas de TIC nacionales. Sin embargo, necesitarán ayuda de la comunidad de donantes y del sector privado para poder implementarlas. Para colaborar, NEPAD trabaja actualmente en la Iniciativa de Indicadores de Ciencia, Tecnología e Innovación de África (ASTII).
No obstante, en el debate tecnológico africano existen condiciones que hay que aprovechar y problemas que se deben enfrentar:
Las políticas relativas a ciencia, tecnología e innovación (CTI) deben incluirse dentro de estrategias más amplias. La innovación y las TIC no se encuentran integradas de un modo eficaz en las prioridades de las políticas de la comunidad de donantes. Los Documentos Estratégicos de Reducción de la Pobreza (DERP) no incluyen integralmente la innovación, a menos que exista un sólido apoyo local. Los socios para el desarrollo deben fortalecer las políticas nacionales de TIC en África.
Es necesario mejorar los sistemas regulatorios. La regulación gubernamental cumple una función fundamental en la tecnología de la información y las comunicaciones, ya que la mayoría de las inversiones provienen del sector privado. A menudo, las autoridades regulatorias no colaboran con los nuevos operadores de líneas fijas, sino que favorecen a los operadores ya establecidos, que se enfrentan con problemas típicos para obtener ganancias, lo que impide la competencia y desalienta la inversión privada. Sin embargo, muchos países han introducido mejores prácticas para favorecer a operadores establecidos a través de «licencias convergentes», que otorgan una flexibilidad más amplia al escoger tecnología, y a través de la aplicación de tarifas de terminación simétrica. Estos países han conseguido una mayor ecuanimidad en el terreno regulatorio entre operadores de telefonía fija y móvil.
A pesar de la crisis financiera internacional, las telecomunicaciones en África continúan siendo un negocio atractivo. La evidencia preliminar sugiere que la inversión en TIC en África se verá menos afectada por la crisis que en otras regiones, como ha sido el caso de la burbuja de Internet que se produjo en 2000-2001. A finales de 2008 y comienzos de 2009, se han cerrado un gran número de acuerdos. Sin embargo, se está reduciendo la perspectiva de nuevos acuerdos y el gasto total en capital está decayendo. Se intensificará la competencia de precios en los próximos meses y la mayoría de los operadores internacionales consolidará su presencia.
En poco tiempo se encontrará en funcionamiento la nueva infraestructura que conectará a África con el resto del mundo. Se están desarrollando muchos proyectos de redes troncales internacionales de alta capacidad para efectuar la conexión en una base de acceso abierto. Las tarifas mayoristas, que en este momento son de 2.000 a 10.000 USD para el cable submarino de fibra óptica de la costa oeste SAT3 y de 3.000 a 5.000 USD para la conexión por satélite, descenderán dentro del orden de los 500 a 1.000 USD a finales de 2009. En la costa este, los primeros cables submarinos de fibra óptica estarán listos en el tercer trimestre de 2009. En la costa oeste, se han anunciado cinco proyectos de cable de fibra óptica submarina y dos proyectos de satélite. Muchos de estos proyectos se encuentran respaldados por capital privado africano, pero existen también asociaciones público-privadas con inversores internacionales.
La conectividad mejorada no será suficiente para incrementar el número de usuarios beneficiados. Además de las mejores redes internacionales, se necesitará contar con redes troncales interiores. Además, los precios minoristas deberán disminuir en la medida en que lo hagan las tarifas mayoristas. Algunos expertos temen que los operadores de líneas fijas de africano transmitan las reducciones de costes a los clientes, sino que las utilicen para aumentar sus ganancias.
En términos de integración regional, se están desarrollando redes troncales internas regionales para unir las principales ciudades del este y del sur de África y las principales ciudades de África Central sin salida al mar. Argelia, Botsuana, Mauricio y Ruanda están implementando proyectos para convertirse en centros regionales de TIC. Los operadores de telefonía móvil panafricanos están promoviendo servicios de roaming gratuitos, para convertir a África en la primera región del mundo en ofrecer este servicio de última generación.
Modelos de negocios innovadores demuestran que es posible llegar a los sectores pobres sobre una base comercial. La mayoría de las comunicaciones móviles en África son de prepago. Asimismo, se han popularizado los micropagos (menos de 1 USD) para cargar las cuentas de telefonía móvil. Los modelos de negocios de microfinanzas se han desarrollado en Uganda y Ruanda, mientras que es común el hecho de compartir el teléfono. Los mensajes SMS permiten realizar comunicaciones por una fracción de un céntimo de ZAR. En Sudáfrica, los servicios financiados con publicidad tienen gran acogida. Gracias a los nuevos modelos de tecnología y energía que protegen el medio ambiente, los operadores han conseguido llegar a nuevas áreas de África.
Los Gobiernos deben privatizar las empresas estatales existentes de telefonía fija, ya que los inversores privados cuentan con la capacidad de incorporar el conocimiento técnico necesario para actualizar sus redes. Esta reforma debe ir acompañada de un entorno normativo destinado a atraer a la inversión privada a fin de invertir la constante tendencia de la telefonía fija a perder negocios. La buena práctica innovadora en forma de “licencias convergentes”, que son tecnológicamente neutrales, y la regulación simétrica de tarifas de terminación, podrían respaldar a los operadores de telefonía fija en su restringida situación financiera, manteniendo al mismo tiempo la igualdad de condiciones entre los operadores fijos y móviles.
La cooperación internacional contribuye a la innovación y la tecnología. La inversión en telecomunicaciones se encuentra cada vez más dominada por países como Kuwait, Sudáfrica y Egipto. China ha suministrado hardware de bajo coste y créditos a operadores de propiedad pública de bajo capital, mientras que las instituciones indias están construyendo una red panafricana de 53 naciones en el marco de una iniciativa de la Unión africana. Los contratos de prepago al estilo estadounidense y los mensajes SMS europeos son muy populares.
La cooperación en comercio electrónico con la Unión Europea y Estados Unidos se ha vuelto cada vez más importante para cumplir con las regulaciones comerciales. Asimismo, las compañías inglesas y francesas han hecho grandes inversiones en telecomunicaciones en África. Sin embargo, la innovación Sur-Norte también puede funcionar en el otro sentido. Los «ordenadores escolares» (classmate computers) de bajo coste que se han comenzado a vender en Nigeria se encuentran actualmente disponibles en Europa y Estados Unidos.
La nueva tecnología está mejorando la eficiencia del servicio del Gobierno y la calidad de la educación, y recortando el coste para hacer negocios. Bajo una iniciativa de NEPAD, todas las escuelas primarias y secundarias se convertirán en escuelas electrónicas con ordenadores, software y acceso a Internet hacia el año 2025. La banca electrónica y la agricultura electrónica, ambas desarrolladas sobre la base de prácticas autóctonas, han reducido los costes de transacción y han mejorado el saldo de oferta y demanda en los mercados agrícolas.
Consulte los estudios pormenarizados de la economía de 47 de los 53 países africanos. Quince de ellos se pueden consultar en versión española.
Useful links
OECD Development Centre
OECD
African Development Bank
UNECA
World Bank
United Nations
Proparco's magazine; Private Sector and
Development



